Registras el lote y la fecha de caducidad al comprar, y Anaquel te avisa antes de que se te venza — clave en abarrotes y todavía más en farmacia, donde no puedes darte el lujo de vender algo caduco.
Cada compra que entra queda asociada a un lote con su fecha de caducidad — no a un solo número de existencias sin fecha.
Al vender, el sistema descuenta primero el lote más viejo, cruzando al siguiente si no alcanza — igual que harías tú a mano, pero sin errores.
Ves qué mercancía está por caducar antes de que se convierta en pérdida total.
Cada movimiento — compra, venta, ajuste, merma — queda registrado con fecha, motivo y quién lo hizo.
El control de lote y caducidad por producto aplica igual a una farmacia. Nota importante: farmacia es un giro regulado por COFEPRIS, y Anaquel hoy no cubre esa parte regulatoria — el control de caducidad es una herramienta operativa, no un sustituto del cumplimiento sanitario que ya debes tener. Ver el detalle completo de qué sí y qué no cubre en punto de venta para farmacias.